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FF House: QUe Corroe a Gregory house? VI

wiiiiiiiii

matar a moe...

wiiiiiiiiiiii

matar a moe...

wiiiiiiii

anda y esto? jajaja ostia puta! pero si es mi ff! (uno de tantos xD)

weno va, vacaciones! usease, calor, terral, 40 gradicos a la sombra, aburrimiento y tiempo libre...xD seh, 3 meses desde el ultimo cap, pero naaa se que os gusto demasiado como para que me mateis xDDDD

en fin, se que he tardao, pero os traigo el nuevo capitulo del ff, espero que os siga entrando la paranoia xD y que me conteis en los coments vuestras teorias! xD



Que Corroe a Gregory House?

6. Desaparecido

- Eso, esclavos mios, es porque no sabeis buscar como es debido. Yo estoy viendo algo. Y gordo, muy gordo.
- ¿Donde? - preguntaron, acercándose.
- Aquí. - dijo House, señalando con el dedo una zona del corazón – es un edema enorme. Y está empeorando
.


House salió del despacho y fue a ver a Cuddy.
Entro como siempre, sin llamar, dando un portazo, haciendo que Cuddy se sobresaltase.
- Vaya Jefa, no quería asustarte.
- Ah...hola House – contestó – que tripa se te ha roto?
- Vaya, que simpatica estamos...llevo toda la mañana sin verte...parecía que hubieras desaparecido.
- House, algunos aquí trabajamos aunque te parezca increible.
House avanzó unos pasos y rodeó la mesa.
- Siempre igual. Trabajo, trabajo y más trabajo.
Cuddy se levantó de la silla y se dio la vuelta, encarando a House.
- Asi soy yo.
- Algo asi me había imaginado.

Se quedó parado, mirandola un segundo. Echó un vistazo a la puerta, y después se inclinó, dándole un ligero beso.
- Anoche te eche de menos.
- Vaya vaya, asi que en el fondo eres un sentimental Greg. - dijo Lisa, rodeándole el cuello con los brazos.
- No soy sentimental, creo que me has contagiado algo…
- Ya, claro. – dijo Lisa.

Cerró los ojos un momento, apoyando la cabeza en su hombro y suspiró. Parecía algo cansada. Greg sonrió un poco.
- ¿Esta revuelto hoy? – preguntó.
- Si, un poco… - susurró Lisa. Le cogió la mano y la dejó sobre su vientre.
- Nos encanta molestarte.
- Cállate! – dijo riendo.
Se quedaron un momento callados.
- Casi no me lo creo aun… - murmuró Greg.
- Pues deberías hacerlo.
- Eso díselo a mi cabeza.

Greg miró hacia abajo, a los ojos de Lisa. Ella le miraba raro.
- ¿Qué pasa Lisa?
Pero ella no le contestó, solo le miraba, con ojos ausentes…
- ¿Lisa? ¿te encuentras bien?
Ella siguió sin responderle, solo le miraba fijamente, con esos ojos ausentes…
- Lisa, vamos, dime algo! – dijo Greg, asustándose.
Se puso frente a ella y la sujetó por los hombros, buscando sus ojos. Ella al parecer reacciono un poco, parpadeó y levantó la vista.
- Despierta.
- ¿Qué? – preguntó, mirándola extrañado.
- Tienes que despertarte Greg.
- Lisa, no digas tonterías, estoy…

Greg parpadeó un poco. Se separó un par de pasos de Lisa, que le miraba fijamente. Se llevó una mano a la frente, frotándosela. Lo sentía todo muy lejos, se sentía raro, era…
- Greg ¿te pasa algo?
- Estoy despierto…


”Despierta….”

- Estoy despierto… - murmuró de nuevo.

- House…House…


De repente House alzó los ojos. Cuddy le miraba, haciendole gestos, intentando llamar su atención. Le miraba impaciente.
- ¿Dónde estabas? – le preguntó.
House la miró y balbuceó algo, sin entender nada.
- ¿Tu estas bien?
- Si. – respondió. - ¿y tu?
- ¿Yo? Muy bien – respondió nerviosa.
Lisa agachó la cabeza rapidamente, hacia los papeles que estaba leyendo, cerrando la carpeta de color marrón y escondiéndola entre la montaña de papeles de su escritorio.
- ¿Qué quieres? – preguntó.
- ¿Qué era eso? – preguntó House, curioso.
- Nada, son…informes para la junta médica. – dijo, apartando la vista de él y mirando el lugar donde escondía la carpeta.
- Ya…seguro que si. – dijo.
Cuddy se cruzó de brazos, no le gustaba que le hiciese tantas preguntas.
- ¿A que has venido House?
House recordó lo que había ido a hacer alli. Le enseñó las resonancias.
- Mi paciente necesita un trasplante de corazón.

Cuddy avanzó un poco hacia el, lo justo para poder alargar la mano y coger las pruebas. Las observó un poco, pensativa.
- House, esta muy avanzado, y ha tenido un ataque. No creo que resista la anestesia.
- Tampoco resistirá un segundo ataque.
- Pero podría revertirse, mejorar, algo de cirugía en los vasos sanguíneos más dañados…
- ¡Vamos Cuddy, piensa! Está muy avanzado, si fuera tan fácil ¿No crees que se habría reabsorbido solito? Esa lesión es muy antigua. Un traumatismo muy fuerte…¿un accidente de tráfico, una pelea, una caida tal vez? Ahora lo que necesita es un corazón nuevo.
- ¡Claro, como es tan fácil! Ahora mismo bajaré al jardín trasero donde tenemos los jardines de órganos y recolectaré un par de corazones para ti. – dijo Lisa, sarcástica.
- ¡Me da igual como lo hagas Cuddy, pero ponlo en la maldita lista! ¡Porque mientras ese tio siga asi a mi me va a seguir dando por culo y quiero cerrar el caso de una vez!

La gente se paraba en el pasillo y miraba al despacho. Los dos se gritaban, cada vez más alto. Una enfermera entró.
- Doctora Cuddy, usted… - preguntó tímidamente - ¿podría revisar unos documentos?
- ¿No te das cuenta de cuando molestas? – le dijo House. – Yo te ayudo…ahora mismo molestas.
- ¡House largo! – Cuddy le señalaba la puerta con el dedo.
House la miró a los ojos. No quería moverse. Quería quedarse alli, ver esa carpeta, conseguir el trasplante para cerrar el caso y hacerla suya alli mismo, sobre la mesa…
- Trae esos informes – le dijo a la enfermera.

House suspiró y salió de alli dando un portazo. Regresó a la sala de diagnósticos.
Chase, Foreman y Cameron Estaban sentados en la mesa. House entró directamente y se sentó tras su escritorio, resoplando, enfadado, pensando alguna solución para el paciente. Los patitos se levantaron y se acercaron al despacho.
- ¿Lo han puesto en la lista? – preguntó Chase.
- No lo se. – contestó House – aunque de todas formas Cuddy no apuesta por nuestro enfermito.
- ¿Y ya esta? – preguntó Cameron - ¿Dejamos que se quede sin corazón?
- ¿Estás dispuesta a ser el donante? – preguntó House. Cameron agachó la cabeza – si, entonces se quedó sin corazón. De todos modos ya hemos cumplido. Diagnosticamos, eso es todo.
Los chicos seguían mirándole, esperando a que dijera algo.
- ¿Tengo monos en la cara? – preguntó, poniéndose de pie. – Caso cerrado, dejarme tranquilo.

Salió del despacho y se metió en el ascensor, subiendo a la azotea. Se sentó en el muro y cerró los ojos, apoyando la cabeza en la pared. Necesitaba estar solo y pensar. El viento en su cara le hacía sentirse relajado, como si le susurrase su nombre al oido, con una voz extrañamente familiar…
- Lisa… - susurró.

Cameron revisaba el correo, Chase pasaba consultas y Foreman preparaba café.
Foreman se acercó a ella y le pasó una taza.
- ¿Café? – preguntó.
- Si – dijo, cogiendo la taza.
- ¿Has visto a House? – preguntó Foreman, sentándose, removiendo el café con una cuchara.
- No. Es raro. Ya hace varias horas que se fue.
Chase entró en la sala de diagnósticos. Se quitó la bata y echó una taza de café. Se apoyó en la encimera.
- ¿Has visto a House? – le preguntó Foreman
- No, ¿vosotros?
- Tampoco.
Chase se encogió de hombros y bebió café.
- ¿Cómo lo harán?
- ¿A qué te refieres?
- Ya sabeis – dijo Chase, encogiéndose de hombros – a mirarse a la cara, a seguir trabajando juntos. Cualquier otro le habría echado o le habría denunciado.
- Si, bueno, ya sabeis que ellos no tienen una relación muy normal.
- Aun asi House no se ha portado bien con ella.
- Su relación salió mal, y luego pasó lo del embarazo…
- Wilson aun no se lo ha perdonado – dijo Foreman, bebiendo de su taza. – House culpó a Lisa de lo que pasó. Wilson me lo contó.
- Este caso está siendo muy extraño. – dijo Chase.
- Y hablando del caso – dijo Cameron, levantándose. – Voy a ver al paciente.

Cameron se levantó y salió de la sala de diagnóstico y fue a la habitación del paciente. Al acercarse al ascensor se encontró con Wilson.
- ¿Dónde vas? – le preguntó.
- A ver al paciente. – contestó Cameron.
- ¿Habeis visto a House? – preguntó Wilson.
- Nadie le ha visto desde hace unas horas. – le contestó, desde la puerta del ascensor.
- Pues yo voy a hacerme un café.

House entró en el despacho de Wilson, pensando que, como se había quedado sin caso, podría pasar un rato con él.
- Wilson, ¿Qué te cuentas? – preguntó mientras entraba.
Miró el despacho, extrañado. No había nadie y, según sus cálculos, a esas horas solía estar rellenando sus informes como todo buen médico, o estaba esperándole para que le hiciese su visita-psicoanálisis diaria. Pensó que estaba en el despacho de Cuddy. Iba a salir de alli, cuando se fijó en una carpeta de color marrón sobre su escritorio. Recordó la que Cuddy había escondido e él y se dio cuenta de que era la misma.
Miró a su alrededor, acercándose al escritorio. Se sentó en la silla de Wilson.

No podía reprimir su curiosidad de niño pequeño. Se sentó en la silla y comenzó a leer...

Cameron entró en la habitación del paciente, y se quedó petrificada.
- Doctora Cameron, ¿esta bien? – preguntó una enfermera.
Era imposible…
- ¿Doctora Cameron? – repitió la enfermera.
Echó a correr, en busca de House. Tenía que avisarle rápido.

House se dirigió a la puerta del despacho de Cuddy. No se cruzó con nadie, la gente debía de estar en la cafeteria, o trabajando. Estaba furioso y quería una explicación, rápido. ¿Qué se suponía que era lo que ponía en esa carpeta? No podía ser cierto, era imposible, pero parecía auténtico...Y conocía a Wilson lo suficiente como para saber que no falsearía un informe, menos uno asi, sabiendo que pasaría si se enteraba.

- ¿Qué significa esto? – preguntó Greg, entrando en el despacho, interrumpiendo la escena, con la carpeta levantada.
James y Lisa estaban abrazados, riendo. Al entrar los dos se separaron. Ambos tenían los ojos brillantes, y Lisa tenía las mejillas coloradas.
- ¡Al fin llegas! – dijo James, riendo – te había dejado un mensaje en el busca, hace como una hora.
- ¿Qué significa esto? – preguntó de nuevo, levantando la carpeta y moviendola en el aire.
- Eso… - empezó Lisa - ¿Dónde lo has encontrado?
- En el despacho de este – dijo Greg, apuntando a James con el bastón – lo tenía encima de la mesa, ¿alguien puede explicármelo?
- Vamos Greg, ¡animate! – le dijo James, dándole una palmadita en el hombro.
- Verás Greg, no sabía como explicártelo…yo…sabes que desde hace unos días no me encuentro muy bien…
- ¿Y por qué el antes que yo? – preguntó.
- Porque quería que el me ayudara a decírtelo, no sabía como te lo tomarías…
- Es que pensabas que...
- Felicidades Greg – le dijo James.

Pero Greg no podía dejar de mirar a Cuddy, sin saber que decir, con los ojos muy abiertos. Era...
No. No iba por eso, en la carpeta...ponia otra cosa.

Miró la carpeta...era azul?

Miró de nuevo a Lisa, que parecía ausente.

- Lisa, estas bien?
- Despierta Greg.
- ¿Que?
- Despierta – le dijo Lisa.

Rió, y miró a James. El tambien lo miraba, como ausente, pero no decía nada.
- Lisa, déjate de tonterias. Estoy despierto. Eres tu la que esta rara. - le dijo, pero la habitación empezaba a darle vueltas.
- Despiertate Greg. - le dijo Lisa.
Greg la miró, asustado. De repente estaba frente a el, cogiendole las manos.
- Despierta.

Levantó la cabeza. Estaba frente a la puerta del despacho de Cuddy, con la mano apoyada en el pomo, sin abrir.
House bajó de nuevo la vista y volvió a ver la carpeta marrón.
La maldita carpeta marrón.
Y para colmo le faltaba una parte, que seguro que le había quitado Wilson.

Parr, Robert Parr...no lo recordaba. Y eso le hacía sentirse mucho mas furioso. Pero el maldito informe (que sujetaba con fuerza con la mano izquierda) no paraba de nombrarlo...además de a otra persona que el conocía demasiado bien...

Miró la puerta, dispuesto a echarla abajo, cuando escuchó voces. Miró adentro, y vio a Cuddy y a Wilson. Los dos estaban sentados en las sillas que estaban al otro lado de la mesa de cuddy, sillas en las que el tantas veces se había sentado cuando había ido alli a discutir sobre los casos. Le daban la espalda, asi que ni ellos le veían ni el les veía la cara. Parecían preocupados. House se acercó a la puerta y escuchó:
- Es de hace muchos años, de eso no hay duda. – dijo Wilson.
- No creo que resista mucho más.
- ¿El sabe de que fue?
- No creo. Lo nombró, pero de pasada, ni se dio cuenta.
- ¿Entonces porque estas preocupada?
- Creo que…vio mi informe.
- ¿Segura?
- Bueno, no lo se. Entró mientras lo estaba leyendo, pero lo cerré corriendo y creo que no se fijó demasiado.

House no aguantó más y entró en el despacho, dando un portazo.
- ¡QUE SIGNIFICA ESTO! - bramó.
- House, tranquilo no grites. - pidió Cuddy.
Ella y Wilson se habían levantado y le miraban, entre nerviosos y asustados.
- ¡GRITARÉ SI ME DA LA GANA!
- ¡Cálmate House! - dijo Wilson
House cerró los ojos y respiró hondo. Tenía los nudillos blancos por al fuerza con la que apretaba el mango del bastón para contenerse.
- ¿Qué significa este informe? - volvió a pregntar.
- Lo hice yo – dijo Wilson – busqué información sobre tu paciente. Me extraño que te conociera – dijo, encogiéndose de hombros.
- ¿Y que es todo esto? No solo me nombra a mi, también nombra a mi padre. Dice que eran amigos.
- Al parecer tu padre y el paciente trabajaron juntos. Hasta que lo echaron.
- Mientes. Mi padre no lo conocía.

Fulminaba a Wilson con la mirada, cuando entró Cameron corriendo en el despacho.
- ¿Qué ocurre Cameron? - preguntó Cuddy.
Jadeaba tanto que no podía ni hablar. Se paró un momento, respiró hondo y dijo:
- House, el paciente no está.
- ¿Que? - preguntaron los 3, sorprendidos.
Cameron volvió a respirar hondo, algo más tranquila. Y lo repitió:
- Se lo han llevado.

(Tu Bi Continui, que en Vikingo Significa...CONTINUARA!)
Tags: ff, fic, house, que corroe a gregory house
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